Soy Marta García, Como psicóloga especializada en desarrollo infantil y TEA, hay una frase que escucho con mucha frecuencia en consulta: “Siempre sentimos que algo pasaba… pero nadie nos supo decir qué era.” Y no es casualidad.
El autismo — o Trastorno del Espectro Autista (TEA) — no siempre se presenta de forma evidente.
De hecho, muchas veces las señales están ahí… pero son sutiles, confusas o se interpretan como rasgos de personalidad.
Este artículo no pretende diagnosticar, sino ayudarte a entender mejor a tu hijo o hija…y darte claridad si hay algo que te está generando dudas.
¿Por qué a veces cuesta tanto detectarlo?
El desarrollo infantil no es lineal. Hay niños que hablan más tarde, otros que son muy tranquilos, otros muy sensibles…y muchas veces escuchamos frases como: “Ya hablará”, “Es su carácter” o “Siempre ha sido así”.
Pero además hay algo importante: Muchos niños con TEA (especialmente niñas, en casos de alta capacidad y en casos de grados bajos de TEA) aprenden a camuflar sus dificultades. Imitan, observan, memorizan…y consiguen adaptarse durante años.
Esto hace que las señales pasen desapercibidas hasta que las demandas sociales aumentan.
¿En qué señales conviene fijarse?
Las siguientes señales no son una checklist que deba cumplirse por completo. No es necesario que aparezcan todas para consultar, de hecho, esperar a que “encaje todo” es uno de los errores más frecuentes y puede retrasar una evaluación necesaria.
La presencia de una o varias señales ya es motivo suficiente para consultar con un profesional, especialmente si generan dudas o malestar en el día a día.
Señales en el desarrollo temprano (0-3 años)
Algunas señales pueden aparecer desde muy pequeños, aunque en otros casos el desarrollo parece típico durante un tiempo.
Comunicación y el lenguaje:
- No balbucea alrededor de los 12 meses
- No señala ni hace gestos comunicativos (como decir adiós, por ejemplo)
- No dice palabras simples hacia los 16 meses
- No combina dos palabras a los 24 meses
- Pérdida de habilidades ya adquiridas (lenguaje o interacción)
Interacción social:
- Poco contacto visual
- No responder a su nombre de forma consistente
- No busca compartir intereses (no enseña, no señala para mostrar)
- Prefiere jugar solo de forma persistente
Señales en edad escolar (4-10 años)
Cuando llegan al colegio, el entorno exige más habilidades sociales… y ahí donde muchas dificultades empiezan a hacerse más visibles.
- Dificultad para entender cómo funcionan las amistades
- Problemas para iniciar o mantener conversaciones
- Conversaciones centradas en sus intereses, sin adaptarse al otro
- Dificultad con bromas, ironías o dobles sentidos
- Rigidez ante cambios (rutinas, normas, planes)
- Intereses muy intensos y específicos
- Hipersensibilidad sensorial (ruidos, ropa, luces, olores…)
Algo importante: esto NO es un diagnostico
Que reconozcas algunas de estas señales no significa automáticamente que tu hijo tenga TEA.
Pero sí puede ser una señal de que: merece la pena mirarlo con más profundidad
Un buen diagnóstico no etiqueta. Un buen diagnóstico abre puertas: a entender mejor a tu hijo, a ajustar el acompañamiento, a prevenir sufrimiento emocional y a mejorar su bienestar en casa y en la escuela
Y algo clave: cuanto antes se entiende, mejor se puede acompañar.
¿Y si siento que algo no encaja?
Si mientras leías has pensado: “esto se parece a mi hijo”
No estás exagerando. No estás viendo cosas donde no las hay. Estás observando. Y eso ya es un primer paso muy importante.
En El Baobab Psicología acompañamos a niños y familias desde un enfoque:
- Respetuoso
- Individualizado
- Centrado en fortalezas
- Basado en evidencia
Realizamos evaluaciones completas para entender: cómo aprende tu hijo, cómo se relaciona, cómo percibe el mundo y que necesita realmente.
Si tienes dudas, estamos aquí.
A veces no hace falta tenerlo claro para pedir ayuda. Solo hace falta una duda.
Puedes escribirnos o pedir una primera orientación.
Psicóloga Infantojuvenil (Col. Nº 34909)

