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¿Cómo saber si mi hijo tiene altas capacidades? Señales que a veces pasan desapercibidas.

Evaluación de Altas Capacidades

¿Crees que tu hijo podría tener altas capacidades? Descubre las señales más frecuentes, cómo detectarlas y cuándo puede ser útil realizar una evaluación psicológica.

Muchos padres llegan a consulta con una sensación difícil de explicar. No siempre saben ponerle nombre, pero sienten que su hijo es diferente.
A veces es un niño que pregunta mucho.
O que parece entender cosas que no corresponden a su edad.
O que se aburre profundamente en el colegio.
O que vive las emociones con una intensidad muy grande.
Y otras veces ocurre justo lo contrario: nadie diría que ese niño tiene altas capacidades, porque aparece desmotivado, despistado, frustrado o incluso bloqueado en el aprendizaje.
En ocasiones la familia está preocupada por la gestión de las emociones, por la tolerancia a la frustración o por cómo encaja a nivel social.
Y es que las manifestaciones de las altas capacidades pueden ser muy diversas, tanto como las personas que las tienen. No existe una única forma de expresarlas común a todos los perfiles, a pesar de los estereotipos que a veces imaginamos cuando pensamos en altas capacidades.


La única forma de saber con certeza si un niño tiene altas capacidades es realizar una evaluación psicológica especializada. Sin embargo, muchas familias se preguntan si realmente vale la pena iniciar ese proceso; tienen dudas de si realmente será que sí, o si estarán equivocados; e incluso, en algunos casos aparece el temido miedo a equivocarse, y en otras ocasiones la preocupación por preguntar sobre algo que quizá no sea así.


Por eso, con este artículo quiero acercarte algunas de las señales que con más frecuencia nos hacen sospechar de un posible perfil de altas capacidades.

Señales que pueden indicar altas capacidades en un niño


Cada niño es único, pero hay algunos rasgos que aparecen con bastante frecuencia en niños con altas capacidades.
Entre ellos podemos observar:

  • Curiosidad intensa desde muy pequeños
  • Preguntas profundas sobre temas complejos
  • Gran capacidad de razonamiento (A veces las familias lo describen como un razonamiento más profundo o “que sorprende”).
  • Aprendizaje muy rápido cuando algo les interesa
  • Precocidad en algunos hitos del desarrollo
  • Vocabulario muy amplio para su edad (y muy preciso).
  • Sensibilidad emocional elevada
  • Sentido muy fuerte de la justicia
  • Tendencia al perfeccionismo
  • Aburrimiento o desmotivación ante tareas repetitivas

Muchos padres explican en consulta frases como: «Habla como si fuera mayor.» ,»Hace preguntas que no sabemos ni cómo responder.», «Aprende rapidísimo cuando algo le interesa.»
También puede aparecer una gran creatividad o imaginación, o una capacidad sorprendente para conectar ideas.

Sin embargo, no es realista que espere encontrar toda la lista de manifestaciones, claramente presente en mis hijos; hay muchos tipos diferentes de altas capacidades y muy diferentes manifestaciones. Muchas veces las altas capacidades no se manifiestan de forma evidente. Algunos perfiles de altas capacidades suelen ser más fáciles que detectar que otros; por ejemplo los verbales se suelen observar más fácilmente que los visoespaciales; y los que destacan en velocidad perceptiva suelen ser más visibles; porque también pueden acabar las tareas más rápido… Aquellos que tienen talento académico pueden ser más fácilmente reconocibles en la escuela o instituto… Aun así, hay personas con altas capacidades que pasan desapercibidas porque han aprendido qué se espera de ellas socialmente y priorizan la integración en el grupo..


A veces el niño parece distraído, desmotivado o poco implicado en la escuela. Cuando el entorno educativo no se ajusta a sus necesidades, el talento puede quedar escondido detrás de la frustración.

Cuando el talento no se reconoce


Uno de los mayores dolores para muchas familias es sentir que nadie entiende lo que le pasa a su hijo.
A veces el niño recibe mensajes como: “Podría hacerlo mejor si quisiera.”, “Es muy listo, pero no se esfuerza.”, “Se distrae mucho.” Y “No termina las tareas.”
Detrás de estas conductas puede haber muchas cosas, las más típicas son:

  •  aburrimiento
  •  falta de reto intelectual
  •  desajuste con el ritmo escolar
  •  intensidad emocional elevada.

También es importante recordar que las altas capacidades no siempre se reflejan en las notas escolares. Muchísimos perfiles de altas capacidades no son de tipo académico, de forma que un niño puede tener un perfil cognitivo muy alto y, sin embargo, no destacar especialmente en la escuela.

La importancia de una evaluación psicológica de altas capacidades

Una evaluación psicológica bien realizada no busca poner una etiqueta. Busca comprender el perfil completo del niño.

En nuestro centro nos gusta trabajar en las evaluaciones haciendo “trajes a medida”. Se diseñan pensando en cada niño y se acuerdan con la familia, y a veces también con el propio niño. Incluso puede ocurrir que, a medida que avanza la evaluación, vayamos ajustando el
proceso en función de la información que vamos conociendo del niño.


A través de diferentes pruebas psicológicas y entrevistas intentamos responder preguntas como:

  •  ¿Cómo razona este niño?
  •  ¿Cuáles son sus puntos fuertes?
  •  ¿Qué aspectos pueden resultarle más difíciles?
  •  ¿Podría haber una doble excepcionalidad?
  •  ¿Qué necesita para desarrollarse mejor?


También queremos comprender cómo aprende, cómo se siente emocionalmente y cómo se relaciona con su entorno.
Cuanta más claridad tengamos sobre su perfil, mejor podremos orientar a la familia y a la escuela.

Cuando las piezas empiezan a encajar


Muchas familias explican que después de la evaluación muchas cosas empiezan a tener sentido.
De repente comprenden mejor ciertas reacciones, ciertas dificultades o ciertas formas de pensar de su hijo.
Y a partir de ahí es posible construir estrategias educativas y emocionales que le ayuden a crecer con mayor bienestar.

¿Cuándo consultar a un psicólogo especializado?


Si tienes la sensación de que tu hijo podría tener un perfil diferente, o si percibes que algo no encaja en su desarrollo o en su experiencia escolar, hablar con un profesional puede ser un primer paso muy valioso.
A veces no se trata de confirmar altas capacidades, sino simplemente de comprender mejor al niño y acompañarlo de la forma más adecuada. Es necesario conocer qué está pasando para saber cómo podemos ayudar.
En el fondo, todos los niños necesitan lo mismo: sentirse comprendidos, respetados y acompañados en su forma única y maravillosa de crecer.
Si tienes dudas, consulta con un psicólogo especializado en altas capacidades. Una primera conversación puede ayudarte a entender mejor la situación y valorar cuál puede ser el mejor camino.

En nuestro centro de psicología también hemos preparado unos test breves de screening; se trata de unos test muy breves que nos ayudan a saber si vale la pena consultar sobre ese tema; ya que analiza los principales indicadores que se suelen observar en las
diferentes etapas. Los puedes descargar aquí.


Recuerda: Una evaluación psicológica de altas capacidades puede ayudar a comprender mejor cómo piensa, aprende y siente tu hijo.

Anaïs Cerrillo. Psicóloga especializada en Psicología Clínica, psicología de la Salut, Psicología infanto-juvenil, Psicopedagogía, Altas Capacidades y desarrollo del talento.